miércoles, 29 de septiembre de 2010

The Darwinian Evolution of Photoshop

Mi querido Héctor me compartió este genial enlace, está un poco apretado pero clickeándole llegan a su blog original:


The Darwinian Evolution of Photoshop
Infographic: The Darwinian Evolution of Photoshop by Tech King

Sale pues!

sábado, 25 de septiembre de 2010

Pero lo amo.

Marketing y yo tenemos una relación enfermiza de amor y odio...

y es que verán, marketing es como tal, todo un arte. Puritita estrategia. Y combina todas las cosas que me encantan: planeación, promoción, branding, finanzas, investigación (SÍ, después de años diciendo que la odiaba, me gusta la investigación de mercados lo cual comprueba el dicho ese de "del odio al amor..."). Y me encanta,  me emociono quebrándome la cabeza haciendo presupuestos, alineando mis objetivos y haciendo un programa. Soy feliz. Siento que todo lo que he aprendido tiene sentido. Me siento tan fucking útil en este planeta haciendo lo que amo hacer...

...y entonces viene la tormentosa realidad. La planeación hermosa de academia, está empañada en la práctica por: poder, negociaciones bajo el agua, competencia desleal, política, monopolios, fraudes, mentiras, engaños, guerra sucia, corrupción, manipulación, trasnacionales todopoderosas pisoteando y esclavizando a los peces pequeños, brincoteando con botas lodosas sobre el fair trade y todo lo que ustedes ya saben por lo que los mercadólogos (y ahora me incluyo porque soy una master en marketing en potencia) somos considerados hijos del diablo. Pero el marketing en esencia no es eso. Si uno le pregunta ahora a algunos mercadólogos cual es la esencia del marketing, contestan: "Qué pregunta! Pues obvio las ventas...". No señores. Regresense a primer semestre. Recuerden. La esencia del marketing...es el intercambio.  No. No es lo mismo. O si, pero más bien el intercambio incluye a la venta, va más allá. Dejen de pensar en pesos. Sí, son esenciales. Pero volviendo a lo básico, el verdadero fondo es la satisfacción de necesidades del mercado a través del intercambio. Ese, al que le estás vendiendo tu marca, es tu bendita maldita razón de ser. Le estás entregando tu marca a cambio de su dinero. Tú también, no sólo recibes, das algo a cambio a ese ser humano pensante y decisor de una compra que es mucho más que una cifra, que no es sólo una migaja de la rebanada de pastel que termina siendo tu grafiquita de market share...

Y sí. Soy una utopista, una ingenua y una dreamer. He aquí mi bendito drama existencial. Amo el marketing. Y lo odio. Odio en lo que se ha convertido, pero no sé vivir sin él. He pasado años pensando en jamás ejercerlo y entre más aprendo, más me enamoro, más me encuentro ahí, deseosa por comenzar mi primer proyecto profesional haciendo una CIM. Y entre más observo lo que pasa a mi alrededor, más náuseas me provoca. Y me pregunto todos los días si encontraré la manera de enfocar mi pasión de forma positiva, ética, objetiva y justa. Y si podré lograrlo en contra de un sistema capitalista y posmoderno que ha echado a perder todo y que al mismo tiempo es la base de la supervivencia de aquello que amo. Y he ahí mi mayor dilema en la vida... al menos hasta este momento.

Y, y, y...

Hola, soy Nan Noir. Estoy en medio de una relación enfermiza con un hijo de puta. Se llama Marketing. Y sé que es un hijo de puta, pero lo amo.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Patria: tu mutilado territorio
se viste de percal y de abalorio.

Fragmento de Suave Patria, Ramón López Velarde.


viernes, 10 de septiembre de 2010

Let the wild rumpus start!

Este es un comienzo. Y la continuación. Mi vida se compone de ciclos, uno se cierra, otro se abre...y así sigue. La mejor forma de empezar y continuar creo que es retomar un fragmento de este viejo post donde hablo del título de mi blog. Bienvenido a mi nueva casa, aún está un poco vacía, sigo acondicionándola para estar más a gusto. Quizá encuentres viejos muebles decorándola y pocas cosas nuevas, pero con el tiempo la iremos llenando de calor de hogar. Espero que te guste, nos leemos pronto.

 Noir

Se dice que el negro es simplemente la ausencia de luz, de energía lumínica en el espectro visible. Siempre visto como negativo, ante ese temor humano milenario a los peligros de la oscuridad.

Pero la oscuridad es precisamente eso. La magia de lo inesperado, la sorpresa, el misticismo, el no saber qué puedes encontrar. El negro es más que ausencia de color. El negro es el encuentro con la nada, pero quizá con todo, es esperar lo inesperado...

¿Que si soy oscura? Quizá. A veces. La vida, el hombre, es un conjunto de colores, sabores, olores, experiencias. No soy más que una mujer común. Pero soy un humano. Y el ser humano, nada sabe y todo quiere saber. Todos, humanos comunes, somos una caja de sorpresas para nosotros mismos y los demás. Estamos a la expectativa del encuentro con el futuro, que sí, es negro por ahora pero no por ello necesariamente negativo. Todos vivimos en ese mundo negro. Y somos la luz. Y la ausencia de luz.

Así que hay algo sobre el color negro...  



"And now...let the wild rumpus start!".- Max, Where the wild things are.