lunes, 10 de diciembre de 2012

Feel the magic

"There don't have to be harps playing, or birds singing, or rose petals falling from the sky. And there are definitely days when the romance is dead… but if you look around, things are pretty amazing. So stop for a second, enjoy the beauty, feel the magic, drink it in because it won't last forever. The romance will fade, things will happen, people will change, love will die but maybe not today."

Grey's Anatomy 9x08 Love turns you upside down

lunes, 23 de julio de 2012

Orquesta Reciclando


Camino de regreso de mi viaje express a Guanajuato (una carretera tan recta y monótona te da mucho para pensar) recordé la existencia de este post. Busqué en las viejas cenizas de mi antiguo blog y decidí reciclarlo. Fue escrito en 2010 y pues aquí está:

"Cadena de Sucesos.



Anoche recibí una llamada a las 11.15 pm. La llamada provenía del Foro Sol, desde un celular de Querétaro y era para que yo escuchara una canción en vivo que elegí un día antes. La canción era Plug in baby de Muse, grupo británico que se presentó anoche en la Ciudad de México. La llamada duró dos minutos y medio en lo que mal escuché la rola porque obviamente predominaban los gritos, luego colgaron y yo agradecí el gesto por un mensaje. Fue realmente un lindo detalle. Pero después, en mi habitual insomnio, me puse a pensar en toda la cadena de sucesos que ocurrieron para que yo recibiera esa llamada y realmente me pareció genial cómo la vida dio de vueltas para que esos dos minutos y medio quedaran registrados en mi teléfono y en mi memoria. Yéndome muy muy atrás y tratando de ser fiel a los hechos aunque es poco probable gracias a mi mala memoria, la historia comenzó así...

Cuando estaba en segundo semestre de la facultad, la universidad que antes no era mi casa de estudios y ahora sí lo es, organizó un evento de cine, en el Teatro del Estado. Como llamaba mucho mi atención, me organicé con mis amiguillos de entonces (que afortunadamente son los mismos de ahora) para asistir. El evento estuvo padre, pero hubieron dos invitados que marcaron la diferencia: Sarah Hoch y Alejandro Ramírez. Sarah Hoch es fundadora y fue directora del festival de cine Expresión en Corto por 11 años (me acabo de enterar que ya no lo será más) y Alejandro Ramírez es un director de cine mexicano que nos dio un mini taller que ha compartido por varios lares de la república, bastante entretenido. Ahí quedé prendada de ese hombre. Y ahí juré que algún día yo estaría en Expresión en Corto.

Pasó el tiempo y al año siguiente, uno de mis mejores amigos se lanzó de voluntario al evento, que se desarrolla en Guanajuato. Regresó emocionadísimo, diciendo que había sido una experiencia pocamadre y que teníamos que vivirla, pero como una vive en la ñoñez y como dependiente económica de una madre con terror a todo lo que se mueva, pensé que era una posibilidad que no cabía en mi vida, al menos a corto plazo. No sin recursos, ni tiempo, ni un plan. No sin que se alinearan los astros a mi favor.

Pero algo pasó en 2008 que los astros se alinearon. Terminé mis materias en la universidad, estaba en un servicio social bastante flexible y una de mis mejores amigas ya había hecho las investigaciones pertinentes y el contacto para ser voluntarias. Por primera vez en cuatro semestres que obtuve mi beca, en esa ocasión me dieron todo mi pago junto, por lo que tenía recursos, y a base de una muy buena estrategia de relaciones públicas (que ahora que lo pienso no se por que demonios no he replicado y patentado) obtuve el permiso. Y me largué de voluntaria con mis tres amigas, a hostelear en San Miguel y en Guanajuato.

Todo estuvo bien hasta que en San Miguel no se que bicho me picó (literalmente) y como parezco de papel china me puse toda mal. Por si fuera poco soy de lo más pinche chiquión y malcriado que puede haber. (Empiezo a entender muchas cosas...) Así que cuando fue el momento de trasladarnos a Guanajuato yo sentía que fallecía y me veía momificada por allá, así que no hice más que reportarme con vida en el teatro, conocí a Sarah Hoch de cerquita y me dispuse a ir a morir al hostal.

Como mis amigas me querían mucho, pero querían más vivir la experiencia y conocer Guanajuato y calcularon que no moriría en los siguientes días, se fueron a hacer lo propio, y una, por muy moribunda que esté, no puede quedarse más de dos horas viendo las arañas del techo en el hostal. Estaba en Guanajuato, sola, libre, con dinero en el bolsillo... y no me iba a morir viendo el techo del hostal. Así que cuando superé mi crisis de histeria y entendí, me salí con todo y mis ronchas y me fui a buscar algo de comer.

Compré comida y como odio comer sola en un lugar que no sea mi casa, decidí que lo más cercano a mi casa en ese momento era el hostal. Así que me regresé al comedor común. Cuando llegué estaba una señora americana haciendo su tarea de español, la saludé y como suelo ser...me senté a comer, en silencio, procurando ser lo más invisible posible. Todavía recuerdo que tenía ante mí una saludable pechuga asada de pollo con ensalada que acompañaba con un gatorade de limón.

Y en ese momento llegó Ricardo. Comenzaba a olvidarlo pero ahorita volvió a mi mente super claro, con su playera, gafas oscuras, barba descuidada, su melena rizada y enmarañada, una pizza del oxxo en una mano y una chela en la otra, a compartir el comedor con nosotras...y yo con mi gatorade y mi pollo, mis ronchas y mi deseo de desaparecer...

Creo que nada hubiera sucedido si la americana no hubiera tenido dudas en sus ejercicios de español. Comenzó a preguntarme algo parecido a "¿Cómo es estou..cómo es verbo ir en persona él?"

Y así, de la nada, estábamos Ricardo y yo ayudando a la americana con sus ejercicios de español. Tan alivianado y sonriente como lo recuerdo siempre, Rick comenzó a hacerme plática después. La americana acabó su tarea, se despidió y se fue. Yo acabé de comer y tan yo como siempre dije "bueno, aquí se rompió una taza...y como no tengo casa me voy a mi cuarto" y Rick me dijo "pues vamos a platicar no?"

Honestamente no se en qué estaba pensando alguien tan ñoña como yo porque estaba sola con un desconocido en un lugar lejano a mi casa... y con ronchas... pero me fui a la terracita de nuestro cuarto en el hostal a platicar con él. Creo que percibió un poco de mi fobia a las personas pero aun así platicamos largo y tendido de lo que hacíamos ahí, que el era la tercera o cuarta vez que estaba en Expresión en Corto porque le encantaba el cine, que era de Querétaro y que compartíamos gustos musicales bien cañón. Amé su estilo tan  tan diferente al mío y que sin embargo, me inspiraba tanta confianza. Le invité una paleta de limón y me llevó a caminar hasta la presa de la Olla, lugar donde le tomé de contrabando la única foto que regresó conmigo a Xalapa.

Regresamos ya de noche, él a lo suyo, yo a lo mío, llegué a mi cuartito acalorada y sonriente y me encontré con las tres voluntarias que me acompañaban con cara de "¿Pues no que muy mal?"

En los días que nos quedaban compartimos una única actividad en Expresión en Corto, que nunca se me olvidará. Una muestra de cine erótico en un túnel de Guanajuato, que se inundó por la lluvia. No. No fue erótico. Fue cagadísimo, estar con Ricardo de un lado y mi amiga del otro, trepados en una orillita de "banqueta", iluminando sólo con celulares la entrada al túnel que estaba como boca de lobo, gritando cuando nos caía el agua encima y tratando en la medida de lo posible que la gente no se fuera a dar en la madre a la hora de entrar, cosa que era prácticamente pedir peras al olmo. Y lampareándolos con el celular para pedir identificación "porque no podían entrar menores de edad".

Caminamos juntos de regreso al hostal, quedamos de ir por unas chelas por las que nunca fuimos y nos despedimos el último día en el comedor donde nos conocimos. Nos tomamos una foto, esta vez en su cámara, intercambiamos celulares y correos y cada quien tomó su camino.

Lo escuché hablar de mi y mis ronchas en un podcast, iniciamos tiempo después una amistad vía messenger y el día que supo que Muse estaría en México me dijo: "Tienes que estar ahí, conmigo, escuchando a Muse" Yo contesté que no tenía dinero y el me dijo "OK, pero no te puedes perder ni uno más". Pensé que ahí había quedado todo hasta que antier puso en mi messenger el setlist de Muse en México y me dijo "¿Cuál es tu favorita?"

Anoche recibí una llamada a las 11.15 pm. La llamada provenía del Foro Sol, desde un celular de Querétaro y era para que yo escuchara una canción en vivo que elegí un día antes. La canción era Plug in baby, de Muse, grupo británico que se presentó anoche en la Ciudad de México. La llamada duró dos minutos y medio en lo que mal escuché la rola porque obviamente predominaban los gritos, luego colgaron y yo agradecí el gesto por un mensaje. Fue realmente un lindo detalle. Un detalle en el que intervinieron dos americanas, un cineasta mexicano, una muestra de cine erótico, los túneles de Guanajuato, mis ronchas y un morro de Querétaro que lo poquitito que conozco es a toda madre y que me regaló una canción de una gran banda británica que a ambos nos encanta. Eres la onda, Ricardo. Gracias :)"

Nota al pie: Creo que cuando comencé a abrazar mi ñoñez empecé a ser una mejor persona. Eso y otras cosas no dichas, más profundas, vulnerables y por ello más mías.

miércoles, 27 de junio de 2012

Silencio

Guardar silencio debe ser mi mejor virtud
aún cuando me muera en ello.

viernes, 2 de marzo de 2012

Medusa

-No voltearé a mirarte, no voltearé a mirarte, no voltearé a mir...


















Y no pude hacerme de piedra, porque ya era de piedra.

viernes, 24 de febrero de 2012

Un día descubrí que vivir anhelando ese día soñado era mi muletilla para tomar valor y bajar al mundo, donde día a día hago lo que verdaderamente vine a hacer.



















 Entonces recordé que soy bien ingenua.

martes, 21 de febrero de 2012

martes, 17 de enero de 2012


Desprenderme de ti no es tan fácil.

No es como quitarse un zapato o lavarse las manos.

Es más bien lavarse el alma.

Pero teniendo cuidado de no quitar los recuerdos, porque esos serán los que en mi vejez me indiquen que he sido digna de vivir.

Más bien es pulirlos un poco, rasparles la melancolía, abrillantar la alegría, de tal forma que produzcan sonrisas y no llanto.

De tal forma que la próxima vez que me encuentre a alguien que voltee a ver y me diga que no debo dejar ir, tú estés ahí, no para confundirme, sino para recordarme por dónde empezar de nuevo.

Eres necesario, olvidarte es un error.

Pero no eres tan necesario como para robarme espacio que alguien más puede necesitar más adelante. Finalmente tú no lo quisiste, entonces hay que dejar bien vacía y limpia esa habitación en mi corazón, para que alguien más pueda ocuparla.

Es entonces que se complica, desprenderme de ti sin desprenderme del todo.

Voy, poco a poco, con cuidado, raspando, puliendo, guardando lo que me sirve, quitando lo que me sobra.

Como ya bien dije, no es tarea fácil, pero tampoco imposible.