lunes, 31 de enero de 2011
viernes, 28 de enero de 2011
Unidad de medida
Si quisiera ponerle una unidad de medida a la vida, lo haría por intervalos de emociones. Sería un caos, lo cual lo hace perfecto para mí. Largos intervalos, cortos,que cambian, se traslapan en ocasiones, diferentes todos en duración. Tiempo, unidad de medida que nos persigue, pero visto desde lo más humano que tenemos. Nuestros pensamientos y emociones. Volubles, manejables, engañosamente dominables emociones. Así, por ejemplo, yo he vivido 24 años y 9 meses, pero he vivido como 257 tristezas, 28,914 alegrías y 712 enojos. Eso me hace mayor, pero me hace sentir más viva.
lunes, 3 de enero de 2011
Numeralia/ Agenda
Un buen día, decidimos establecer parámetros de medición de nuestra historia, que dieron origen a estos datos inútiles:
Si creen en Dios, crean que se burla de mis planes. Si no, burlense ustedes mismos. Yo aquí los dejo como parte de la agenda que Héctor me motiva a llevar. Si las profecías mayas (tampoco) se cumplieron, igual y regreso en casi 10 años a ver que tan estúpida estaba un 3 de enero de mis maltrechos 24 en que tenía que estar trabajando y preferí ponerme a bloggear.
- He vivido en 4 décadas y dos siglos diferentes. Nací en los 80's, mi infancia se desarrolló en los 90's, fui testigo de que no se acabó el mundo en el 2000 y me enfrento al marketing digital y la inutilidad de una blackberry en 2011.
- Soy hija de una Baby Boomer que muere porque tenga estabilidad en mi vida y tiene miedo a encender una computadora. Yo, he visto pasar del Nintendo de cartucho tamaño familiar al Kinect. Honestamente, no recuerdo el Atari. Ni conozco la estabilidad.
- Este año, primero de la segunda década del siglo XXI, cumplo 25 años, termino el último grado de estudios al que fui amenazada a cumplir desde mi tierna infancia, planeo cerrar mi ciclo en la ciudad donde he vivido toda mi historia, y un cardiólogo dice que lo que toda mi vida creí que tuve, nunca lo tuve.
- No puedo cerrar esta década sin:
- Haber vivido sola
- Haber vivido en pareja
- Haber encontrado mi área de especialidad y estudiar más sobre ello
- Haber vivido en otras dos ciudades al menos
- Haber vivido en otro país al menos
- Tener un hijo
Si creen en Dios, crean que se burla de mis planes. Si no, burlense ustedes mismos. Yo aquí los dejo como parte de la agenda que Héctor me motiva a llevar. Si las profecías mayas (tampoco) se cumplieron, igual y regreso en casi 10 años a ver que tan estúpida estaba un 3 de enero de mis maltrechos 24 en que tenía que estar trabajando y preferí ponerme a bloggear.
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