sábado, 11 de diciembre de 2010

Mean girl

Siempre me he quejado de la gente que es cruel con otras personas, crecí atormentada un buen rato por gente que fue cruel conmigo... no puedo entender entonces mi capacidad de ser tan cruel.
Creo que la frase esa de "el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra" es como un recordatorio de una utopía. Difícilmente el ser humano se verá libre de crititcar duramente al menos un error ajeno sin voltear a ver los propios, es como inherente a nuestro ego. Yo no soy la excepción. Soy la más dura y cruel crítica de mí misma, aunque al mismo tiempo soy quien más se justifica. Pero ese no es el punto, eso no me libra de un feo defecto que tengo que es ser una muy dura y radical crítica de mi entorno. Por años he intentado sembrar en mi persona prudencia, humildad, tolerancia y empatía. Pero mis demonios son poderosos. Juzgo muy duramente los actos ajenos y cuando alguien toca ciertas fibras de mi ser, vuelco contra esa persona mis juicios más severos.
Con ella fue así. Me colmó el plato hace mucho tiempo, y cualquier persona madura lo hubiera superado, pero yo no. Su descaro y su actitud me molestan en demasía, y no se que tiene esa mujer que en verdad despierta mi lado más cruel y mis críticas más venenosas. No sé porqué no sólo la dejo vivir en su mundo raro y la alejo del mío, a veces temo que lo que tanto me moleste de ella es ver un reflejo de mí misma porque de otra manera no entiendo porqué me molesta tanto. Lo cierto es que yo hoy también colmé un plato por mi actitud. Y espero, tener la inteligencia, prudencia y humildad para rectificar mis actos. Porque no quiero terminar siendo lo que tanto detesto, no quiero convertirme en aquello que me hizo sufrir tanto alguna vez. Me enoja, me entristece y me hace dudar mucho de mí. Maldito sea mi ego.

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